sábado, 24 de mayo de 2014

PNL para mamas

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La PNL (Programación Neurolinguistica) plantea que en toda experiencia hay una enseñanza implícita, ¡una gran verdad! 

PNL es el estudio de cómo funciona nuestra mente, es decir los patrones mentales que usamos para pensar y actuar.

Todos, hemos sido niños, por lo que sabemos cómo y qué se piensa, sabemos que se siente como niño, muchos de nuestros recuerdos gratos o no provienen de aquella época; y son estos recuerdos y sus enseñanzas lo que no tomamos en cuenta como adultos en la crianza de nuestros hijos. 


Consiste en sacar lo bueno, lo positivo, que cada uno traemos y trasladarlo a nuestros peques. 

Por lo que de acuerdo a la PNL nosotros mismos somos nuestros mejores maestros; ya que basándonos en nuestra infancia, conocemos lo que es bueno o como nos hubiera gustado que nos trataran nuestros padres.

Esto puede ayudarnos a generar soluciones ante nuestra experiencia como padres.

Nuestros hijos inician su vida imitando nuestras conductas; nosotros potenciamos o limitamos sus comportamientos; podemos enviarles señales de fracaso, duda, miedos o estimular lo positivo. Ellos pueden aprender a creer que son malos para las matemáticas, el baile, la lectura, la música, incluso aprenden a sentir una enfermedad, según lo que vean, escuchen y sientan en casa.

La comunicación es muy importante en la PNL; establecer una comunicación con nuestro hijo para lograr un entendimiento en una zona de tranquilidad y calma. Utilizar un tono de voz suave y centrarnos en gestos que inviten al contacto físico cariñoso. De nada sirve que gritemos y le digamos que se calme, ya que se alterará más. 


Así empezamos a entrar en sintonía con ellos. 

Y para esto debemos identificar su canal de comunicación dominante (visual, auditivo, o kinestésico) para utilizar palabras que nos permitan entrar en su canal.

Los niños manifiestan sus emociones a través de un canal predominante, saber cual es su canal, nos permitirá establecer una conexión efectiva.

Al niño auditivo le molestan los ruidos altos, su nivel de energía es más pausado y tranquilo, desde pequeños manifiestan buen uso del lenguaje. Presta especial atención en los detalles auditivos, recuerdan lo que dice la gente. Con ellos funcionará hablarle suave, eliminar ruidos que lo alteren como la televisión o música alta y usar expresiones como “escucha, vamos a conversar muy bajito…”. 


Les encantará que le cuentes cuentos o escuchar música suave con bajo volumen.

El visual presenta un alto nivel de energía, hablan rápido y siempre están haciendo algo. Captan el mundo con los ojos y se fijan mucho en los detalles visuales. Con ellos funcionará un ambiente sin demasiada luz y hablarle mirándolo a los ojos con tranquilidad; utilizar expresiones como “ mírame”. 


Estos niños canalizan su energía y enfado expresándose a través de la pintura o realizando actividades manuales que incluyan colores.

El kinestésico busca contacto físico (abrazos, caricias, etc.). En ellos predomina el tacto, el olfato y el gusto. Es más emocional, con estos niños funcionan expresiones como "te siento, se lo que sientes", abrazarlo y hablar suave. 


También se expresan con llanto, pero un llanto suave; en general suelen ser teatrales y algo "dramáticos".

Termino este post como lo inicie, ¡en toda experiencia hay una enseñanza implícita

Así que mamá saca lo mejor de tu infancia y compártelo con tu hijo.


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