viernes, 13 de diciembre de 2013

Hermosos 33 años

Esta es la edad que mi segunda hija cumple hoy, 33 hermosos años!. 

Como cualquier madre me siento muy orgullosa de mis hijos y puedo contar muchas cosas de cada uno de ellos; sin embargo hoy, 13 de diciembre quiero compartir la felicidad que siento por poder ver y disfrutar de esta niña mía tan especial. La llamamos cariñosamente Yuyu  y se ha declinado en Yuya, así la bautizó su hermano mayor ya que de pequeño no sabía pronunciar bien su nombre.... y ahora para todos mi niña es la Yuya...!!!


En otras entradas he comentado sus habilidades como hermana extraordinaria, con un corazón inmenso, atendiendo y cuidando a sus hermanos como una madre, siempre procurando colaborar, no discutir, conciliar, a veces al punto de no enfrentar situaciones con tal que no surgiesen conflictos. También es así con toda la familia, ella siempre esta dispuesta a ayudar y además con buen humor y una sonrisa. Para mi ha sido una gran aliada y hoy día además, somos la mejores amigas.

En su adolescencia estuvimos algo distantes, en esa difícil edad prefería pasar más tiempo con su padre ya que era más permisivo y no establecía normas y controles como yo. Ya desde muy niña ha sido coqueta y en esta etapa por supuesto, esta "habilidad" la desarrolló aún más, esto unido a su desarrollo físico precoz, propició que desde muy temprano tuviera novios; como madre significaba una preocupación y ocupación constante, ya que como toda adolescente mentía sobre con quien salía y qué hacía para poder organizar las citas que yo no aprobaba. 

Mientras escribo estas líneas sonrío al evocar aquella época, no obstante, tener una hija de 13 o 14 años con esa tendencia al "enamoramiento fulminante" es duro.... y siempre surgía la eterna pregunta... "¿pero es que no confías en mi?" y mi respuesta era siempre la misma ... "pues no...!!". Yo también fui adolescente y se lo flexible que es la verdad a esas edades, además que era consciente que quien dirige las acciones de una chica adolescente son las hormonas. 

De esa misma manera fulminante escogió pareja y se casó; su mayor ilusión siempre fue ser esposa y madre; su sueño se hizo realidad; desafortunadamente, a los años se convirtió en pesadilla y tuvo que enfrentarse a un divorcio. Me moría de dolor verla pasar por los mismos procesos de vida que yo, sin embargo, también vi, su fortaleza, capacidad para enfrentarse a la vida sin auto compadecerse, su determinación para salir adelante.... en definitiva vi como se convertía en una mujer valiente y madura capaz de tomar decisiones y asumir las consecuencias de las mismas.

Mi niña tiene 2 hijas estupendas, una nueva vida, ilusiones y sobre todo la veo y percibo feliz, que más se puede pedir, como madre es lo que quiero para mis hijos, que sean felices con la vida que hayan escogido vivir y hoy en sus 33 cumpleaños celebro la dicha de tenerla. No importa cuantos años cumplas, siempre serás mi niña!

Felicidades mi Yuya!!

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