martes, 5 de noviembre de 2013

El orden sí importa. Qué lugar ocupas en la familia?


Está demostrado que en una familia numerosa el lugar que un hijo ocupa entre sus hermanos determina rasgos importantes en su personalidad, de acuerdo a esto el primer hijo o el hijo mayor goza de toda la atención de sus padres pero también sufre el efecto de sus miedos e incertidumbres.

Los padres creemos que los hermanos mayores son los que deben preservar nuestras costumbres, nuestras formas de comportarnos y deben ser un modelo para el resto de sus hermanos. Por lo que la personalidad del hijo mayor tiende a ser controladora y  muy responsable.
Esto es muy cierto, somos una familia numerosa y cuando nació mi hija mayor recibió toda nuestra atención pero también sufrió un exceso de cuidados, seguramente porque era nuestra primera experiencia. La pasamos tan mal ante un simple ataque de cólicos, una fiebre o ante sus primeras caídas. Su comportamiento debía ser ejemplar. Debía cuidar siempre de sus hermanos. Se le exigió que madurara muy pronto. Sé que eso determinó totalmente su personalidad. (Mary Carmen, nuestra hija mayor y madre de mis dos nietos)

Luego tuvimos nuestra segunda hija y ya escribí un artículo aparte sobre el segundo hijo. Su crianza fue mucho más libre, cuando lloraba sabíamos lo que le pasaba y atenderla fue mucho más fácil que con la primera. Si como madre primeriza no quería que nadie tocara a mi primera hija, con la segunda era yo quien buscaba desesperadamente alguien que me ayudara en el día a día, jajá!, ella siempre piensa que fue una injusticia, pero es la realidad.

El segundo hijo en este caso es mucho más independiente y libre en su personalidad. Puede tomar sus propias decisiones sin ningún problema, incluso puede exponer sus propias opiniones sin importarle lo que piensen los demás (así es Rebeca, nuestra segunda hija)

Los del medio, ni primeros ni últimos y por ese lugar intermedio cargan con el síndrome de "los hijos sándwich" como los llaman.
Sin haber crecido con las exigencias del hijo mayor los hijos del medio llegan a la familia generalmente sin planificación. Según los especialistas los padres solemos ser menos exigentes y demandantes con ellos y por eso muchos de ellos desarrollan actitudes más relajadas frente a la vida en comparación con los hermanos mayores. A pesar de eso, muchas veces se observa que los hijos del medio luchan más por ser reconocidos y captar más la atención de sus padres.

En mi experiencia personal una de las cosas que me reclamaron mis hijas mayores fue precisamente esto. En los estudios, por ejemplo, fuimos mucho más exigentes con ellas que con sus hermanos menores y aunque yo no veía en aquel momento que eso ocurría, ahora reconozco que fue así. El grado de exigencia para con ellos fue mucho menor, quizás porque aprendimos lo mal que lo pasaron mis dos primeras hijas a la hora de mostrar sus notas en casa. 

Sin la atención de los primeros ni el cuidado del ultimo, los hijos del medio no encuentran muchas veces su lugar y buscan refugio en su alrededor, fuera de su familia. Al ser buscadores por naturaleza, son propicios a la creatividad. Por lo general son pacificadores, son como catalizadores entre los hermanos mayores y el menor. Pueden haber momentos que se sientan desplazados lo que puede influir negativamente en su personalidad, por lo que no debemos descuidarlos.

El problema se presenta cuando por no recibir la atención exclusiva de los padres, corren el riesgo de crecer a la sombra de los hijos mayores y pueden surgir rivalidades entre los hermanos. Creo que este no fue nuestro caso. En realidad la relación entre todos es bastante buena, a pesar de ser seis.(Edgar,Israel y Samuel, nuestros tres hijos del medio)

El benjamín de la casa.
El más mimado por sus padres y el alumno perfecto para sus hermanos mayores. Sus hermanos ya son grandes por lo que deben aguantarlo y cuidarlo.

El más pequeño puede estar liberado de las presiones del primogénito, pero ser el "eterno bebé" de la casa puede resultar conflictivo y no siempre resulta fácil salir y ser tenido en cuenta como un adulto. Puede desarrollarse una personalidad insegura y dependiente.  

En nuestra casa esto fue lo que sucedió. La protección tan grande a la que fue sometido el último de mis hijos tanto por nosotros, sus padres, como por parte de sus hermanos, hizo que se le dificultara encontrar su verdadero lugar y sobre todo que entendiéramos como familia el momento en el que estaba preparado para independizarse. Lo que para nosotros era "demostración de cariño", para el fue un "no dejarlo ser", una sobre protección a la que tuvo que enfrentarse de adulto.(Paul, el menor de la familia)

En otro artículo comenté que nadie tiene guiones para seguir cuando comenzamos a ser padres, nosotros actuamos de acuerdo a nuestro sentido común. Nadie nos enseño como hacerlo. Al ser una familia tan numerosa cometimos el error de generalizar en su educación, sin tomar mucho en cuenta cada una de sus personalidades, en realidad debo reconocer que no teníamos tiempo para individualizar sus conductas. Lo que si puedo asegurar es que lo hicimos con el mayor amor que pudimos.

Ahora hay una cantidad inmensa de información sobre cómo actuar de la mejor forma, por eso me decidí a escribir sobre este tema, para que todas aquellas personas que ahora tienen a sus hijos puedan enriquecerse con nuestras experiencias y entender mejor que nosotros, en aquellos momentos, la personalidad que manifiesta cada uno de nuestros hijos.Todo tiene su porqué y el lugar que ocupas en la familia sí importa.

Y tú, tienes varios hijos y notas diferencias en su personalidad? Cómo actúas frente a esas diferencias? Escríbeme para que me lo cuentes a: mquemadres@gmail.com

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Imágenes:


1: Foto de mis 6 hijos (Carmen)
2. Obtenida de Internet