jueves, 21 de noviembre de 2013

Mamá... ¡me aburro!

madres, hijos, familia, educación

Cuántas veces hemos escuchado a nuestros niños esta expresión.... "mamá, me aburro".

Cuando escucho esto de mis nietas siento que "se me revuelve el estómago" y ahora voy a hacer un comentario propio de los "abuelos", ¡¡¡esto no sucedía antes!!!

Siempre le digo a mi nieta, piensa que hacer para no aburrirte, es tu necesidad de hacer algo....pues hazlo... busca opciones... generalmente me pide un lápiz y un papel y termina escribiendo cuentos sobre la familia, describiéndonos y dibujando cosas hermosas... ¡estos folios forman parte de mi colección de recuerdos y orgullos de mis nietos!.

Luego le hago la siguiente reflexión, "ves lo fácil que es que pienses... siempre se te ocurre algo estupendo que a mi no se me habría ocurrido, además que terminas regalándome todas tus creaciones"... ella me mira con cara de picardía y me dice si yaya... el Burro no me gusta, ¡¡¡yo no soy Burra!!! (esto es su respuesta, porque yo le digo que no se aburra... que ella no es Burra)". Entonces le pregunto, ¿de quien depende que no te aburras? y ella misma se confirma... "de mi". 

También le digo que a veces cuando se sienta así, piense en que tal vez pueda hacer algo por los demás, por su hermana, sus padres, sus abuelos.... y así ha descubierto que le gusta mucho trabajar en la cocina, aprendiendo recetas y participando en la preparación de las comidas.

A pesar que suene anticuado es la cruda realidad, no recuerdo nunca haber escuchado a ninguno de mis 3 hijos hacerme este comentario. Mi última hija nació en el 84, su infancia transcurrió entre los 80 y 90, por supuesto no existían la cantidad de aparatos electrónicos, consolas, variedad y diversidad de juguetes de hoy día, disponía como cualquier "afortunado" niño de los juguetes de turno, sin embargo se arreglaba muy bien para estar entretenida si necesidad de trasladarme a mi su "aburrimiento"

Definitivamente algo esta sucediendo. Es necesario que los niños comprendan que la responsabilidad de ser feliz esta en sus manos, que nosotros mismos somos los encargados de nuestras acciones y de lograr las metas que nos propongamos. 


Nunca es responsabilidad de otra persona que estemos aburridos, que tengamos pereza o que estemos tristes; ya que también se encuentra en nuestro poder la manera en que reaccionemos a los diversos estímulos que nos brinde el ambiente.  

Esto es importante que lo aprendan los niños, por lo que es indispensable que los padres lo entiendan, lo vivan y lo enseñen a sus hijos. Nosotros somos responsables de nosotros mismos, igualmente, depende de nosotros que nos encontremos felices, tristes, enfadados, aburridos, divertidos, entretenidos.. escogemos como sentirnos.

Y esta es una habilidad que se aprende y se llama Proactividad, estoy segura que la deben haber escuchado muchísimas veces ... pero es algo así como el sentido común... es el menos común de todos los sentidos... porque de lo contrario hubiera desaparecido hace mucho tiempo del vocabulario de nuestros hijos.... mamá, me aburro!.

Ser proactivo es dejar de ser la victima de las circunstancias...por supuesto, siempre de acuerdo al proceso evolutivo del niño. Y permitir que el niño explore su mundo, descubra opciones y tome decisiones ... que mejor manera de prepararlo para la vida. Siempre hay opciones y de ti depende escoger la opción que sea “más efectiva” y te haga sentir bien y tomar la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan. 


No es proactivo cuando pretende escoger lo que quiere comer (aquí si son muy buenos los niños en demostrar iniciativas), ya que por supuesto él  no sabe cómo alimentarse de manera saludable y balanceada, eso lo decidimos los padres; sin embargo si puede decidir como entretenerse a sí mismo y estar feliz.


Es muy importante enseñar a los niños a centrarse en los resultados positivos que se obtienen al lograr sus metas. Pedirles que escriban una meta en un papel y luego, una lista de los pasos necesarios para lograr ese objetivo. Por ejemplo, en el caso de mi nieta, escribir las recetas de comida (sencillas por supuesto, de acuerdo a sus 11 años) y luego que ella misma la haga sola y así prepare la cena para la familia.... todo un éxito, lo que la hace sentir muy orgullosa.


Os dejo un corto de Disney-Pixar que me parece ¡fabuloso y precioso! Fue candidato a mejor corto de animación en los Oscars.

Un niño acompaña a su padre y a su abuelo al trabajo y entonces, llegan las aventuras. Una estupenda metáfora del aprendizaje, de la ilusión de nuestros primeros trabajos, de cómo los mayores aprendemos de los pequeños. De la frescura, inocencia y atrevimiento de los primeros años que complementa tan bien con la madurez y templanza de la experienciaEl niño representa un claro ejemplo de proactividad frente a las figuras del abuelo y el padre. 

Podría haber elegido el camino más fácil, el que le habían enseñado ambos, pero se lanza a la búsqueda de nuevas alternativas y encuentra otras soluciones más efectivas.

Y tú, escuchas a tus hijos la típica expresión ...¡Mamá me aburro! ¿que haces? ¿Piensas que necesitan más juguetes? Escríbeme aquí o al correo y cuéntamelo todo.

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Imagen obtenida de internet