miércoles, 16 de octubre de 2013

Una persona feliz con su vida


El día  11/10/2013 un diario local anunciaba una noticia muy lamentable: la muerte de María  de Villota. Yo había oído hablar de ella porque en el mes de Julio del año pasado me impresioné al leer la noticia de que esta piloto de F-1 había tenido un aparatoso accidente en una sesión de entrenamientos. Nadie pensaba que podía sobrevivir, María sufrió fracturas craneales, faciales y orbitales necesitaría prótesis y perdió el olfato. Tras una larga recuperación, María nos asombraba apareciendo ante los medios a principios de este año con un parche en un ojo, evidentemente lo había perdido, pero lo que más recuerdo de ella fue su impresionante sonrisa.
Asistió a una entrevista televisada y con mucho valor escuchaba la explicación que daba su médico de cabecera de todos los detalles de la reconstrucción de cráneo a la que fue sometida y al final dijo: “ Ahora que solo tengo un ojo quizá percibo muchas más cosas que antes “. “ Mi vida era una contrarreloj total, era una lucha contra el crono, y ahora es cuando veo que hay que parar y medir las cosas de otra forma. Ya no son las décimas del crono, sino los pequeños momentos”.

María quedó con muchas secuelas después de este accidente por lo que tuvo que continuar con un duro tratamiento, el cual incluía largas sesiones de ejercicios, terapias, pero decidió no quedarse ni paralizada ni lamentándose ante este revés de la vida.

Comparto con vosotros toda esta historia porque el ejemplo de vida de María es maravilloso.

Una mujer que ve truncado sus sueños (quería llegar muy lejos dentro del difícil mundo de la F-1) de hecho, era la única mujer que había llegado al puesto que tenía, tan joven, con tantas ganas y que ve cómo sus proyectos se vienen abajo por un incomprensible revés del destino, toma la decisión de cambiar de rumbo, no se esconde, sino enfrenta sus circunstancias con coraje y redirige su acción a escribir, ayudar a una Fundación de niños con enfermedades raras y a dar conferencias de superación personal por todo el país para enfermos y todas las personas que como ella han tenido algún accidente .

A lo largo de nuestras vidas podemos tener muchos momentos buenos, muy buenos y otros no tanto, algunos malos y hasta tristes, eso es una realidad que no está en nuestras manos cambiar, lo que sí depende de nosotros es la “actitud” con la que enfrentamos esos retos o problemas.

Nos quedamos en ellos o procuramos buscar salidas y caminos que nos ayuden a superarlos?. Cómo actuar cuando la vida nos depara algún fracaso o un revés que no esparábamos? Un ejemplo para todos nosotros es esta mujer que frente a su realidad siempre encontró nuevos caminos a explorar. Yo, solo me quedo con eso y la actitud de María, su gran sonrisa en medio de la dificultad y su espíritu de lucha y de bondad.